En honor a la agrupación musical punk Pussy Riot, activistas MUMS realizaron el 24 de agosto una velatón el viernes pasado, simbolizando su apoyo y descontento por la situación injusta que deben sobrellevar estas jóvenes en estos momentos. Estas valientes se atrevieron a protestar y a demostrar su oposición al actual gobierno ruso, a cargo de Vladimir Putin, en un país donde justamente están siendo violados los derechos de libertad de expresión.

«Como ellas, defendemos los derechos de todas las personas vulneradas, excluidas, acalladas, invisibilizadas. Peleamos por las que no se les permite siquiera expresar a viva voz cuál es su mirada frente al mundo, por los que se les considera alborotadores, irrespetuosos, violentadores simplemente por hacer pública su verdad, por no negarse a sí mismos, ni esconder la cabeza entre las masas, por no aceptar la intolerancia y levantarse, no para estar contra, sino más bien para estar a favor de la propia autenticidad. El tener la oportunidad de decir lo que se es abiertamente, no es un intento por obligar a los otros a vivir y a pensar como nosotros, no es un atropello de rabia que quiere atacar la sensibilidad del otro, es simplemente reconocer y reconocerse, y nada más que eso. Y experimentar la libertad de dejar de actuar el papel del personaje que la sociedad ha querido imponernos no es un pecado ni un insulto, es un derecho», señaló una de las manifestantes.