Desde las 11:00 hrs. de este domingo 14 de febrero de 2010, MUMS, Movimiento que lucha por los Derechos de la Diversidad Sexual, se asentó en la Plaza de Armas de Santiago, Chile, para poner en evidencia la exclusión y desigualdad de la que son objeto lesbianas, gays y personas trans, al no ser consideradas/os dentro de la legislación chilena.

Con la escena de rechazo por parte del funcionario del Registro Civil para dar hora de matrimonio a personas de un mismo sexo, querían manifestar el no reconocimiento de sus parejas. Así, se evidencia la necesidad de una ley que les permita dejar de ser «parejas de segunda clase», así como una ley que castigue la discriminación. Proponen una reforma en la cual el matrimonio pase a ser una unión entre dos personas.

“El amor no discrimina. Quien lo hace son las personas y las leyes conservadoras, que no reconocen la igualdad, y que nos niegan como personas”, señala Fernando Muñoz, dirigente de MUMS.

MUMS espera que el nuevo gobierno cumpla con sus promesas hacia la diversidad sexual. “Chile debe decidir si efectivamente se trasformará en un país que apueste por la no discriminación”.

A diferencia de otras organizaciones, MUMS dice que no acepta la división de Unión Civil para personas del mismo sexo y matrimonio para heterosexuales, ya que eso profundiza la desigualdad, marginación y exclusión, y los mantiene como seres inferiores. “Es simple, somos o no somos iguales ante la Ley. Los derechos no se negocian, no son a medias”, resalta Muñoz.