Más de 20 mil personas participaron en la XII Marcha por la Diversidad Sexual. Una multitud de lesbianas, gays, trans, bisexuales y otras identidades exigió en la Alameda sus derechos y terminar con la discriminación. Esta actividad con diversas expresiones estéticas, sexuales, orientaciones, identidades y expresiones de género, formas de vida, corrientes políticas, sociales y culturales es organizada por el Movimiento por la Diversidad Sexual (MUMS) y Acciongay y este año contó con la adhesión de más de 40 organizaciones.

En la movilización se hizo ver, una vez más, la falta de voluntad de los distintos poderes del Estado para avanzar hacia un Chile realmente democrático, donde todos y todas tengamos los mismos derechos. Estuvo presente la jueza Karen Atala, cuyo caso implicó una demanda al Estado por discriminación por orientación sexual al quitarle sus hijas por ser lesbiana. Estuvo Víctor Hugo Robles, el “Che de los gays”, quien declaró su renuncia a la religión católica, estableciendo su derecho a la apostasía; el escritor Pablo Simonetti, que hizo un reconocimiento público a las organizaciones de la diversidad sexual, destacando el arduo trabajo del MUMS y Acciongay. Asistieron familiares de los mapuches en huelga de hambre, que hicieron ver cómo tanto la diversidad sexual como los pueblos originarios sufren discriminación.

La marcha dejó de manifiesto que en términos de la lucha contra la discriminación hay mucho por delante. Los derechos humanos de miles de chilenos y chilenas aún no se respetan. Sólo durante las campañas presidenciales llueven las promesas, pero seguimos esperando leyes que permitan avanzar hacia un país que respete su diversidad. Esperamos la pronta aprobación de la ley que condena la discriminación, la de identidad de género, que reconozca los derechos de las y los personas trans en nuestro país, la que proteja a las parejas del mismo sexo o el matrimonio igualitario, la que permita enseñar educación sexual a los jóvenes; seguimos también esperando la derogación del artículo 373 del Código Penal, por el cual se detiene a gays, lesbianas y trans en la vía pública argumentando ofensas a las buenas costumbres.

El sábado 25 de septiembre marchamos las y los que se sienten parte de la diversidad, los que buscamos construir un Chile diferente, plural, democrático, multicultural, diverso y respetuoso, orientado al bienestar y no al del mercado y ni al gran capital, que favorezca la libertad en vez de la represión, la diversidad en lugar de la uniformidad, y que transite, en forma definitiva, a reconocer que todos los seres humanos somos distintos, y por tal, somos iguales en libertad, derechos y obligaciones.

* Por Gonzalo Cid, Coordinador Político Movimiento por la Diversidad Sexual (MUMS) / La Nación