Los avances en materia de los derechos humanos de la diversidad sexual no es un tema de disputa entre RN y la UDI: es una compromiso de Campaña que el Presidente de la República tiene con la ciudadanía y con el país.

El Movimiento por la Diversidad Sexual, MUMS, exige de la UDI una postura clara y abierta al debate, dejando de lado la práctica de la presión y amenazas al gobierno. No es aceptable que un partido político no quiera realizar un debate frente a la ciudadanía, y que prefiera permanentemente «amarrar» en los pasillos del Congreso y del Palacio de Gobierno sus políticas públicas.

La carta enviada por este partido al Gobierno y miembros de Renovación Nacional es una muestra clara de su forma de trabajo a espaldas, mostrándose como un partido que no es capaz de discutir con la ciudadanía, que es, en definitiva, a quienes deben darles cuenta de sus actos.

Invitamos «aquí y ahora» a la UDI a un debate claro y transparente sobre su mirada de la homosexualidad, la lesbiandad, la transexualidad, el combate a la discriminación y la sexualidad en general. No aceptamos que, a estas alturas de la historia, un partido político con alta presencia parlamentaria no de la cara y no quiera debatir de cara y con lxs ciudadanxs.

MUMS, como organización ciudadana, desafía a un debate de altura, que aporte al crecimiento de Chile y, por sobre todo, que entregue caminos para asegurar a todxs lxs chilenxs sus derechos básicos, el debido respeto y la dignidad que todxs merecemos. Un país que no tiene una Ley contra la discriminación, que no trabaja contra la violencia en sus diversas formas, que no combate el odio, que no reconoce las distintas identidades, que no asegura la defensa de los derechos humanos, jamás será verdaderamente democrático o inclusivo, mucho menos un Chile desarrollado.

La diversidad sexual no pedimos derechos distintos, ni mucho menos un trato especial. Lo que si exigimos es el respeto mínimo que toda persona debe tener asegurado en un Estado moderno que ha asumido compromisos tanto nacional como internacionalmente, como es el caso de Chile.