El 17 de mayo fue declarado Día Internacional contra la Homofobia, Lesbofobia, Bifobia y Transfobia debido a la eliminación en 1990 de la «homosexualidad» de la listas de enfermedades mentales por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Sin embargo, la transexualidad aún es parte de los manuales de psiquiatría CIE-10 y DSM-IV, donde es definida como «trastorno de la identidad de género», es decir, una mirada patologizante que da pie a prácticas curativas crueles y brutales, atropellando la dignidad del ser humano.

Actualmente, existen alrededor de 80 países en el mundo que criminalizan las personas que no se encuadran en el modelo heteronormativo y condenan actos sexuales entre personas de un mismo sexo. Nueve de estos países mantienen, para estos casos, la pena de muerte. La discriminación basada en la orientación sexual e identidad de género no está oficialmente reconocida por los estados miembros de las Naciones Unidas, a pesar de que organismos de derechos humanos como el Comité de Derechos Humanos la han condenado repetidamente.

Es por ello que el Movimiento por la Diversidad Sexual (MUMS) convoca la “MARCHA CONTRA LA HOMOFOBIA, LESBOFOBIA, BIFOBIA Y TRANSFOBIA” que se realizará el día sábado 11 de mayo de 2013, a las 14:00, en Plaza Italia, Santiago de Chile.

Nuestro movimiento organiza dicha actividad por 4º año consecutivo, sumándose a las múltiples actividades que se realizan a nivel global contra las discriminaciones y los crímenes de odio a personas con orientación sexual e identidad de género no-heteronormativas, manifestadas en las diferentes áreas de la sociedad.

El 11 de mayo manifestamos nuestro repudio a los crímenes de odios, las fobias hacia la diversidad sexual y proponemos que la riqueza de una sociedad democrática está depositada en la diversidad. Entendemos que las acciones individuales de violencia y los actos de discriminación son aparejadas a través de una institucionalidad que tiende a homologar a lxs individuxs. Erradicar los actos de discriminación no es solamente una decisión ética de la persona, sino también de una institucionalidad que responda a una sociedad constituidas por personas iguales en derechos pero diversas en pensamientos, sentimientos y construcción de proyectos de vida. Para ello necesitamos cambios profundos, y por que no decirlo, respeto a la diversidad dentro de la diversidad.

Es fundamental comprender que, muchas veces, en nombre de la igualdad, se promueve un discurso aberrante de homogenización de las personas. Es decir, se ocultan las realidades y los contextos específicos de violencia y discriminación que afectan a personas por su orientación sexual e identidad de género. Contextos de crueldad, exclusión y vulneración de personas en su diario vivir que no son contemplados en sus especificidades. Por este motivo, MUMS se moviliza: por la construcción de una sociedad de iguales derechos, aceptando lo legítimo de la pluralidad, diversidad e inclusión de las personas en un entorno democrático.

MUMS se levantará ante toda conducta discriminadora, incluso viniendo de aquellxs que se autoproclaman defensores de la misma pero que producen y validan el discurso heteronormativo.

No más discriminación!
No se trata de tener derecho a ser iguales, sino de tener igual derecho a ser diferentes!